jueves, 4 de julio de 2013

De buen humor

Aproveché las buenas energías para comentar los blogs, sino hago los mismos comentarios lúgubres de mutua compasión y no me apetece mucho. Me apetece salir, ir a una terraza a tomar el sol, beber limonada con hierbabuena, jugar con mis gatos, ir al gimnasio y ser feliz.
Algunos dirían que tras muchos intentos el antidepresivo por fin está haciendo su tarea conforme es debido, yo pienso que he estado tan agobiada en los últimos 6 meses que un respiro y un adecuado seguimiento de mi tratamiento me han sentado de perlas. Duré algunas semanas (creo, porque la verdad no sé cuánto tiempo fue), sin tomarme la duloxetina; el resultado fueron mareos, dolor de cabeza y la sensación de que alguien atravesaba el sable de Star Wars por mi cráneo cada vez que me movía un poco, además de tener el mismo humor de Hulk. Qué poco me aplico mis consejos de ir al médico, tomarse los medicamentos, seguir un tratamiento... Bueno, lo importante es que ahora estoy bien.
Estoy en el mismo peso que empecé las vacaciones, no me apetece estar a dieta, pero lo mejor del asunto es que:

No me siento gorda.

No me siento una sílfide tampoco, ni más faltaba, estoy bien, evito mirarme mucho al espejo, evito pesarme demasiado y sé que no estoy bajando, pero no me siento la vaca marina que me siento normalmente. Quiero que esto dure, por favor. 
Sí, aun quiero estar delgada, delgada hasta el punto que casi da un poco de miedo tocarte, hasta mis 48 kg que ahora mismo parecen una cifra inalcanzable. Pero ahora con mis 65 kg tampoco estoy mal del todo, puedo ponerme pantalones de la 36, mis muslos se tocan pero puedo ver un hilillo de luz entre ellos, tengo la misma barriga, pero siempre la he tenido, con 40 o con 80 kilos. 

En otros temas, el lunes empiezo a trabajar en un proyecto del instituto de genética de mi universidad, lo cual equivale a acortar mis vacaciones voluntariamente, pero los trabajos en investigación cuentan tanto en el CV a la hora de presentarte a la residencia que espero que valga la pena. Ya os contaré. 



lunes, 1 de julio de 2013

Ser médico

Si me habéis leído más de unas cuantas veces sabréis que además de mi imagen corporal no hay nada que cuestione más que mi carrera, pero ya estoy en mi QUINTO AÑO. Por algo seguiré aquí. Este video me ha sacado una lagrimilla:


Porque en sólo dos años estaré en capacidad de dar sonrisas de verdad a mis pacientes, de hacer felices a las personas que atienda y a lo mejor hasta salvar vidas, o al menos cambiarlas para mejor de una u otra forma. ¿Hay algo más maravilloso que eso?

jueves, 20 de junio de 2013

Entradirijilla rapidirijilla. Día 3

Baje 800 g en solo un día, pero no por mucho, hoy he comido palomitas y helado, bueno sin lloriqueos. Aun se puede terminar la semana en 62.

martes, 18 de junio de 2013

Vale, mal comienzo, así que: OPERACIÓN: I want a black swan body. Día 1.

Debí saber que con los primeros días de vacaciones vendrían las indulgencias alimentarias, tampoco es que lo hiciese terriblemente, pero comí bastante más de lo debido y el ejercicio brilló por su ausencia. Así que hoy miércoles 19 de junio empieza el plan, echo TANTO de menos mi fuerza de voluntad. He llegado a la conclusión de que el control es una cosa episódica, que ocurre a veces sí, a veces no, pero tengo que hacerla ocurrir ahora porque no puedo volver a la universidad hecha una ballena como estoy ahora. Novedades: He aprobado todo, al menos ha sido un alivio por ese lado, pero también me pone triste darme cuenta de lo mediocre que puedo llegar a ser.

¿Voy a echarme a llorar por lo mal que he hecho las cosas?
NOOO

A sacudirse la pereza, a ir al gimnasio así sea a las 6 de la mañana, a mejorar esas notas el semestre que viene, a ser la mejor versión de mí misma que pueda ser. Quiero empezar a tomar clases de ballet y he encontrado varias opciones para adultos, más allá de la tontería del black swan, siento que es una danza bellísima, pero mi falta de feminidad en la infancia nunca me dejó dedicarme a semejantes oficios, nunca es tarde ¿no?



Edito:
Ejercicio: 20 minutos corriendo, 20 minutos de elíptica
Desayuno: Una manzana pequeña, café con leche de soja. (140)
Media mañana (post gym): Huevo cocido, melón, queso. (218)
Comida: Tortilla de judías verdes y champiñones (remplazando las patatas), 80 g de tofu, sopa de tomate (460)
Tarde: Mandarina, manzana (138)
Cena:

987

sábado, 15 de junio de 2013

OPERACIÓN: I want a black swan body. Día 0

¡VACACIONES!
Por fin, tener tiempo, dormir sin pensar en exámenes, guardias, embarazadas... Maravilloso.
El viernes que fue mi último día de ginecología entré en una especie de ¿crisis de ansiedad?, llanto, seguido de molestia, seguido de asco autodirigido, entre otras cosas, más que nada derivadas de la preocupación por algunas notas. Por ahora intento disfrutar del fin de semana y el lunes entrar en modo ansioso nuevamente a la espera de mis últimas notas de ginecología.
Por ahora, estas vacaciones quiero concentrarme en un único y vital objetivo: a-d-e-l-g-a-z-a-r.
No sé cuántos kilos, no sé cuántos cm y tampoco planeo ponerme metas que no voy a cumplir, así que piano piano voy empezando a mentalizarme en la entrada a la dieta y el ejercicio nuevamente.
Hoy fue mi último día de indulgencias y desde mañana empiezo, sin topes de calorías y sin agobios, simplemente haciendo todo de la forma más sana posible.
Hace poco vi Black Swan de nuevo, además de que me identifico un montón con Nina, los cuerpos de Natalie Portman y Mila Kunis en la película son todo lo que yo considero un cuerpo absolutamente perfecto y justamente el tipo de cuerpo que me encantaría tener, así que en mis tiempos libres empecé una "investigación" sobre el tipo de plan que siguieron para estar perfectas para la peli. Básicamente siguieron un plan de aproximadamente 1200 calorías acompañado de montones de ejercicio, casi 3 horas al día de ejercicio cardiovascular, seguido de entrenamiento en ballet, natación, etc. Teniendo en cuenta mi penoso estado físico, supongo que intentaré cortar calorías y disminuir la cuota de ejercicio a algo que pueda aguantar, al menos al principio.
Tengo tres semanas para dedicarle de lleno a mi cuerpo, sin excusas y sin tonterías.

Diooos, esos huesos, me encanta.

lunes, 3 de junio de 2013

100 SEGUIDORES

Y mi blog de 200 nombres diferentes tiene ahora 100 seguidores, así como quien no quiere la cosa, porque la verdad es que he estado más que ausente últimamente. Gracias, a los nuevos y a los viejos, a los que han de venir, por leer las sandeces, sueños, pesadillas, pajas mentales y demás letras que por aquí desfilan. Muchas gracias.
¿Cómo anda todo? Como siempre, cansada, con ganas de salir de una puñetera vez a vacaciones y con la decisión de volver a actualizar el blog de forma regular así me cueste, esté cansada, esté de guardia o pase lo que pase. Sino, pasa lo que pasa: 66 kilazos de pura redondez grasosa.
No ha sido sino ponerme a comentar en los blogs y no he cenado, si es que sé cuál es la cura de mis males, pero parece que disfruto haciendo lo que me hace infeliz.
Para hoy planee un intake de 904 calorías, con fajitas de soja texturizada para la comida y la cena que las haré en el hospital. Plano personal: catástrofico, pero con este giro hacia el control calórico empieza a tomar menos significado.

146 g de hidratos, 42 de proteínas, 22 g de grasa


lunes, 20 de mayo de 2013

Volver

Dos semanas de ajetreo insoportable, la llegada de una calma relativa que más que calmar mis nervios han acrecentado esta presión que cargo en el pecho y hace que mi tiempo se divida en tres, tres partes del día, tres partes de una misma oscuridad:

1. El tiempo que dedico a pensar en la muerte
2. El tiempo que dedico a odiarme
3. El tiempo que dedico a controlarme frente al deseo creciente de gritar, llorar y hacerme daño (deseo que cada vez ocurre en momentos más inadecuados).

Tres tercios de una misma realidad cada día más desagradable, aunque podría decirse que cada parte de esta triada se ve aumentada por mi reacción frente a las acciones de otras personas que cada vez me resultan más extrañas, perder la familiaridad con las conductas humanas es algo que quizá marca el inicio de un declive imparable. Siento que pierdo el control de mí misma, ¿será que finalmente estoy perdiendo la cordura? ¿estoy soltando lentamente aquel estatus efímero al que con tanta avidez me aferraba? Siento que mi vida transcurre entre actos, pero mis movimientos son cada vez más forzados, mis monólogos cada vez más flojos, las escenas cada vez más oscuras, me siento incapaz de seguir y nunca antes lo dije con tanto convencimiento.


Esto lo escribí hace ya varias semanas, en el momento me encuentro con menos rabia, menos ajetreo, pero con una tristeza que no logro sacarme de encima. Mi tía murió el viernes después de luchar incansablemente contra una enfermedad terrible, un monstruo que incluso para los médicos es casi una ciencia oculta. No tengo hermanos, mi primo y mi tía lograron hacerme creer en una familia paralela donde sí los tenía, la echo de menos más de lo que jamás pensé. Me arrepiento de mi indiferencia, mi falta de atención, pude hacer más; mucho más. Escribo para que sepáis que estoy viva y que ahora con peso ballena, me doy cuenta de que no quiero ser delgada porque quiero ropa bonita, verme bien, callar esa vocecita que me dice a cada minuto que parezco un manatí, quiero hacerlo porque quiero morir de hambre; dar lástima, dejar de respirar.

No tengo remedio.

¿Alguien por aquí?

Hace dos meses recibí un correo diciendo que alguien había comentado en mi blog, lo cual me tomó por sorpresa total porque hacía muchísimo q...