domingo, 24 de febrero de 2013

De jueves a domingo

Aun hoy no estoy muy segura de como quiero estructurar en palabras lo que estoy sintiendo desde el jueves, probablemente muy relacionado con el influjo hormonal de la regla que me convierte en un ente ñoño y llorón.
El miércoles estuve de guardia con el cirujano más desagradable de todo el hospital, le dicen "buitre", ya con eso os doy un bosquejo de lo desagradable que es el hombre. El caso es que no dormimos, ni media hora ni nada, en pie desde las 7 PM hasta las 7 AM.
M había dejado su móvil en mi casa y no había ido a buscarlo en toda la semana, así que decidió que el mejor día para ir sería el día después de mi guardia que tengo medio día libre para recuperar el sueño e ir a clase, estupendo.
Apareció a eso de las 8, yo prácticamente caminaba dormida, el día anterior a la guardia había dormido 3 horas y estaba hecha polvo y claro me quedé dormida mientras el husmeaba en mi portátil... Sí, mientras él veía, leía y releía lo que quisiera. No puedo asegurar que no ha visto el blog, es probable que lo haya hecho, altamente probable, pero claramente lo niega. Además no entiende porque no puede leerlo si es algo que está en internet para que gente que no conozco lo lea y mi explicación es que  no puede leerlo pues porque es privado, porque aquí puedo esconderme detrás de un anonimato cibernético y protegerme con un pseudónimo y fotos de un cuerpo sin cara, puedo contar mis intimidades sin conectarlas a mi nombre ni a mi realidad y eso es lo que me gusta. Necesito del blog, no encuentro otra forma de descargar lo que siento, pero no quiero que lo lea y no sé porque coño no lo entiende de una vez y me deja tener una cosa mía y privada.
Después de eso falté a clase y llegué a las cirugías de la tarde, hasta terminar a las 7 PM y volver a casa, le envié varios mensajes a M que no contestó y finalmente su móvil se quedó sin batería y no supe nada más de él hasta medianoche cuando me llamó diciendo que había salido con sus amigos de la carrera. No me molesta que salga con sus amigos, lo que me molesta es que yo le invite a todas las cosas que hago y él pase de decirme siquiera lo que va a hacer, no le gusta que le acompañe nunca a las fiestas diciendo que me voy a aburrir y luego me cuenta que estaban todos sus amigos con sus novias respectivas. Terminé durmiéndome ese día a las 3 AM para despertarme a las 4:30 y estar en el hospital a las 6.
El viernes no pudo escribirme una palabra de más de 2 sílabas por el whatsapp ni llamarme en todo el día, así que mi cabreo fue creciendo lentamente, en silencio, acumulando tensiones en el cuello y dolores de barriga. Finalmente cuando nos vimos en la noche no fui lo suficientemente madura para decirle nada de forma directa, sino que me comporté como una tonta, haciendo mala cara y tratándolo mal. Después discutió con su padre y me sentí mal por tratarlo de esa forma, pero aun así estaba enfadada, empecé a llorar, discutimos, él me miraba como si fuera lo peor que había visto en su vida haciéndome sentir como una grandísima mierda, vamos, lo habitual.
Os acordáis de una entrada en la que contaba mi noche de sábado, que puse una foto con una falda y eso... Ese día fui a su casa después de salir de la discoteca (admito que cuando bebo me pongo muy cachonda, no lo puedo evitar), al día siguiente él tenía que despertarse pronto porque tiene una clase los sábados en la mañana, así que yo aun pedo, me subí a su coche con la esperanza de que me dejaría al menos cerca a su universidad que está cerca de mi casa (la casa de M está a tomar por culo de la mía). Pues no, me dejó en la mitad de la calle, casi en frente de su casa, un sábado en la mañana, en una parada con un montón de tíos que bien podrían ser violadores o asesinos en serie, con una falda y cara de borracha, la hostia. Lo mejor del asunto es que lo hizo para poder pasar por otra chica que tiene la misma clase los sábados, porque aparentemente las dos no podíamos ir en el mismo coche. Digamos que desde ese episodio estoy un poco sensible, que es muy fuerte que tu novio te deje tirada en la mitad de la calle por ir a buscar a otra tía, vamos que por lo menos te pone a pensar.
Además pues venía de tener un par de semanas malas, andaba triste, no podía concentrarme, con un insomnio del 10, vamos que no estaba en mi mejor momento y creí que el lo sabía, le había dicho que estaba triste, y lo habría confirmado si había leído el blog... No sé, esperaba que al menos me invitara con sus amigos, o me escribiese el viernes, vamos lo mínimo. Tampoco es que haya hecho nada demasiado grave, pero ando muy sensible y quería que precisamente por eso el estuviera un poco más pendiente de mí, pero como dije en la entrada pasada, me doy cuenta por décima vez que estoy más sola que la una y que si tengo algún problema nadie tiene porque preocuparse y nadie lo va a hacer, la única que puede resolver mis problemas soy yo y por más obvio que sea este concepto como que mi mente no lo procesa.
El sábado fuimos a una fiesta con sus amigos de la carrera, él estudia ingeniería de caminos así que la mayoría son chicos y las chicas que hay pues no son exactamente guapas, más bien lo contrario. Así que me sentí como una reina vamos, por primera vez me sentí como la más guapa de la fiesta, la pasé bien, bebí un montón y mi ánimo mejoró bastante, aunque después llegué a casa de M y lloré como siempre, pero vamos que eso no cuenta. La resaca el domingo fue terrible, vomité en el taxi yendo a casa 3 veces, me disculpé con el hombre diciéndole que llevaba muchos días con gastroenteritis y me suelta "hija, pero si apestas a alcohol", con eso me ha alegrado el día, al menos me he reído un montón.



Esa es la historia, no tenéis porque leerlo, además creo que me ha salido una entrada bastante incoherente, pero bueno, al menos ya os he explicado la razón de mi tristeza no justificada, aunque la buena noticia es que me encuentro mucho mejor. No tengo idea de lo que peso, supongo que he subido porque lo noto y además he comido como un cerdo así que es lo que hay.

sábado, 23 de febrero de 2013

Me siento muy sola y no puedo parar de llorar, siento que me gana esta tristeza horrible, todo me molesta, no duermo y si duermo no descanso y tengo pesadillas horribles. Sino tengo pesadillas me despierto cubierta en sudor, sintiéndome más cansada que antes.
M es un gilipollas, yo soy una imbécil y mi vida es un desastre, que más puedo decir.
Prometo explicarme mejor en otro momento.


miércoles, 20 de febrero de 2013

Dolores de pecho (editada)

Cada vez mis entradas son más espaciadas, puede ser porque he estado bastante más ocupada, o porque no tengo nada interesante que decir.
He pasado lunes y martes en cama, como una enferma de cáncer dando sus últimos suspiros, sólo que sin esa avidez por la vida que tiene el enfermo terminal. No tengo idea de por qué.
Me duermo a la 1.30 o 2 AM, ojalá perdiendo tiempo en algo absolutamente inútil, preferiblemente considerado socialmente como estúpido, un juego de facebook o alguna chorrada similar.
Me levanto a eso de las 8-9, tarde, perdiéndome la reunión de cirugía de las 7 AM, pero no os preocupéis que nadie va a notar mi ausencia (nunca nadie lo hace) - "¿te acuerdas de la endoscopia del caso de ayer?"- No, yo no estaba.
Esta mañana me he levantado a las 5.30, después de dormirme casi a las 2 de la madrugada, eso me hace pensar que a lo mejor el problema no es el despertar sino las pocas ganas que tengo de levantarme y enfrentar la realidad, ver a mi amigas, estar horas de pie viendo cosas que no me interesan, ir a clases en las que no puedo concentrarme y cuando tengo suerte tomar 3 líneas de apuntes. Suelo alternar estas épocas en las que siento que desciendo en espiral hacia quien sabe que tipo de estado apático depresivo, con otras en las que me encuentro bien, o sea "bien", supongo que habrá quien entienda.
Ayer lloré en la mitad de la noche, estaba hablando por teléfono con M y tuve que colgar, la razón: había comido como un puto cerdo, había cometido el grandísimo error de pesarme en la noche tras haber bebido litros de agua y evidentemente la báscula marcó una cifra desorbitada. Mi respuesta ante el aumento de peso, pues atracón y ante la pérdida, también atracón. Ya M está harto de oírme todos los días con quejas sobre lo gorda que estoy, lo hinchada que me siento, no puedo repetir la misma historia otra vez, así que me dejé hundir por unos minutos en mi océano de superficialidad y tontería, llevaba toda la tarde con dolores tipo opresivo en el pecho que hace años me habrían preocupado, ahora tras años de lidiar con ella, sé que es la culpa y la mejor forma de sentirme mejor es llorar un poco.
Llevaba varios días por encima de 60, entre 60 y 60.5, esta mañana 60.9.
Pero no han empezado los dolores de pecho, ni de cabeza, ni de tripa, ni las tensiones en el cuello como suele ocurrirme, he escondido la báscula y no pienso pesarme hasta el lunes (excepto si la lío claro está) porque la regla debería venirme el viernes y sé que retengo líquidos y no quiero un atracón en respuesta a un aumento de peso por agua.
Ahora, siempre digo que las metas me agobian y que no puedo hacer las cosas bajo presión, como también digo que no debería pesarme en las noches... El viernes paso de cirugía general a especialidades quirúrgicas y el 10 de marzo empiezo cirugía de seno. En seno y tejidos blandos hay que ir a hacer consulta en el centro oncológico del hospital y no se puede ir con el típico scrubs tipo pijama que acostumbro llevar la mayoría de los días. Hay que irse bien vestida vamos y para esa fecha me encantaría estar mucho más delgada, algo así como 55 kg. Vale son 6 kilos en 30 días, un montón, pero  quiero intentarlo, hace poco llegué a 57 casi sin proponérmelo así que es posible, vamos a ver si mi obeso ser me permite mantener el control este mes.

Ya me gustaría a mí estar como esta tía.
Edito: No son 30 días, son 18, tengo la mente en Jupiter eso está claro. Cincuenta y cinco a lo mejor no, pero 57... Haré lo mejor que pueda.


viernes, 15 de febrero de 2013

Semana del horror

Creo que en lo que llevo de semana he acumulado algo así como 12 horas de sueño en los 7 días y no estoy exagerando. El lunes y el martes no dormí porque no me dio la gana, pero los problemas de verdad empezaron el miércoles. El martes tuve guardia en la noche, a las 2 de la madrugada se terminaron las cirugías y a las 5 tenía que volver a ver los líquidos administrados y eliminados de los pacientes. Después de eso tenemos el día de descanso post guardia, pero a las 11, 12 y 2 tenía clase así que dormí como una hora en casa y volví otra vez al hospital. Cancelaron las clases de las 12 y de las 2 y como podría esperarse pues estaba de una mala hostia... Que no había dormido nada por ir a las puñeteras clases y hago el esfuerzo de levantarme para que se cancelen. Lo peor del asunto es que a las 5 tenía otra clase que dura hasta las 7 de la tarde así que tampoco podía irme a casa a descansar y a estudiar, que era lo que quería hacer porque estaba agobiadísima con el examen del viernes.
A la hora de la comida, chicas de verdad no lo he hecho con ninguna intención dietética, simplemente NO TENÍA HAMBRE, estaba de mal humor, estaba cansada y no me apetecía comer la comida vegetariana horrible que venden allí así que no comí nada. Después de eso, como se canceló la clase de las 2, nuestro cirujano tutor nos hizo entrar a salas a una cirugía larguísima y además abierta (no podemos ver nada a menos que entremos a ayudar porque no hay cámara), así que estuve entre el sueño y la vigilia durante las 2 horas, sorprendiéndome con el mentón en el pecho y los ojos cerrados más de una vez.
A las 5 me fui a mi clase que además es tediosa como una misa en noche de viernes (es sobre constitución y legislación para médicos) y además del cansancio, la mala hostia, el agobio por no estudiar, las pocas ganas de vivir de esta forma desagradable, una de mis mejores amigas viene a darme la paliza con la puta comida. Me pregunta si he comido algo y le respondí que no (gilipollas) y ha empezado; "jo tía estamos muy preocupadas, ya nunca te vemos comer, siempre estás dando excusas y mírate la cara (vale sí, tenía un careto bastante desagradable, pálida de color casi blanco nuclear y con unas ojeras que casi me cubrían los pómulos, pero es que había dormido 2 horas, hay que entender). De verdad, no quiero meterme en tu vida y en tus cosas, pero espero que estés comiendo en casa porque aquí ya nunca lo haces y yo sólo quiero que estés bien". Aquí era cuando yo debería haber saltado a su yugular, era la guinda que le faltaba a mi día perfecto. Pero evidentemente, puse mi mejor sonrisa hipócrita y le dije que claro que comía en casa (que además es verdad, es que además me jode muchísimo gastar en comida, prefiero esperar y ese día mi madre me había guardado sopa de alubias). Otra de mis amigas me comenta antes de irme que todas nuestras amigas que están ahora en ginecología y nos ven el miércoles en la clase de constitución dicen que me veo como si estuviera enferma, que tenga cuidado; pero no, ahí no termina, cuando me iba alejando hacia el parking para poder terminar por fin con esta pesadilla de día, oigo a la distancia unas voces sonsas de niña tonta, "chao nena, ¡come!". Este era el momento en el que debería sacar mi AK47 darme la vuelta y hacer un poco de justicia, pero me he limitado con seguir caminando sin siquiera mirarlas.
Esa noche llegué a casa, COMÍ y me bebí al menos 5 cafés para poder estudiar al menos un poco, a la 1 me fui a dormir y a las 5.30 estaba nuevamente despierta y lista para ir a cirugía de 7 AM a 7 PM porque nuestro tutor los jueves es el cirujano de urgencias en el hospital. Ese día, maquillaje, venga colorete por todas partes y que nadie venga a quejarse de mi palidez que además no depende de lo que como, siempre he sido paliducha. A las 12 cancelaron otra clase más (que no sé para qué coño pagan mis padres) y fuimos a comer. Y claro que comí, el menú vegetariano completo, con sus vegetales grasosos con patatas y su arroz súper almidonado, pero cada bocado me compraba momentos futuros de tranquilidad entre mis compañeras que aparentemente no tienen nada mejor que hacer que fijarse en lo que como y lo que no. Luego volvimos a cirugía y a las 8 llegué a casa donde estudié hasta las 2 de la madrugada, con un litro de helado en las piernas y lágrimas en los ojos de lo mal que me sabía el tema. El examen era el viernes a las 6 de la mañana.
Despierta desde las 4.30 del viernes, llegué al examen y dentro de todo, sólo tuve dos respuestas mal, así que me espero un 9 o 9.25 por lo menos, considerando que muchos no han aprobado pues me parece una nota maravillosa aunque lo que me jode es que podría haber sido mejor si en lugar de estar perdiendo el tiempo en clases canceladas y otras chorradas, hubiera podido estudiar.
En lugar de poder irme a mi casa, a las 11 era la reunión del servicio de cirugía general y después teníamos que ir a la consulta de cirugía con nuestro tutor, que terminó más o menos a las 3. Para ese momento no comía nada desde el helado de las 3 de la mañana, ni ganas. Ya he dormido y me siento mucho mejor de verdad, ya me ha entrado el hambre y me siento como un ser humano nuevamente.
Me ha salido una entrada larguísima, espero no aburriros con mis historias. De celebrar San Valentín, pues nada monada, además de que M detesta esas fechas, pues tampoco ha habido tiempo así que todos contentos. Los análisis continúan en stand by, supongo que iré la próxima semana.
Es un poco coñazo esta entrada, pero lo pongo al final a ver si alguna se anima a leerla y a compartir esta insatisfacción que llevo dentro.

En cirugía el jueves

La misma cirugía, yo soy la subnormal que está mirando la cámara


lunes, 11 de febrero de 2013

No me he hecho los análisis

Una vez más estoy en casa negando la realidad, fingiendo que nada ha pasado, no soporto hacerme análisis, no por el pinchazo ni la aguja, que sería un poco tonto considerando a lo que quiero dedicarme, sino por la incertidumbre. 
Cada año me hacen un panel de anticuerpos porque en mi familia hay muchísimas enfermedades autoinmunes y cada año es el mismo problema. Qué puedo decir, me aterra la posibilidad de un resultado desfavorable, soy como una niña pequeña en ese sentido. Además el viernes tengo examen y quiero estar sin preocupaciones, ya pensaré en diabetes después o mi madre me obligará a ir al médico en el peor de los casos.
Como tengo examen, no se me ha ocurrido nada mejor que irme de compras, además sola y con un café en el estómago a las 4 PM, que si no fue el coma diabético me da una hipoglicemia, pero algo cae. 
Me he comprado unos vaqueros en Zara de la 34, ya había dicho esto antes, en mi opinión las tallas son cada vez más grandes en las tiendas, pero qué alegría poder meterme en una 34, al menos me ha hecho olvidarme un rato del dichoso problemilla del glucómetro. 

domingo, 10 de febrero de 2013

No sólo estoy gorda, también soy diabética

Ayer estaba en casa de M, su abuela es diabética así que tienen un glucómetro (aparato que mide la glicemia o azúcar en la sangre pero de forma inmediata) en casa. Y entre la broma y la tontería, me hice el pinchazo y lo puse en el aparato a ver qué tal. Tenía 240 mg/dl.
Casi me muero del miedo, M y muchas de vosotras no entederéis, pero 240 es altísimo, 300 ya es una cetoacidosis diabética que es algo muy grave.
Mi abuelo es diabético, pero hay varios tipos de diabetes, la tipo 1 que da a gente joven y la tipo 2 que da a personas obesas por comer muchas porquerías y tal, generalmente le da a gente mayor. Mi abuelo es tipo 2, pero cómo puedo ser yo tipo 2, sólo he estado en sobrepeso una vez en mi vida y no tardé en bajar más de 4 meses, nunca tomo azúcar, todo siempre con edulcorante. Pero la tipo 1 suele darle a niños, yo ya tengo 22 años, entonces qué pasa. Una ÚNICA cifra de 240 ya me hace el diagnóstico de diabetes, lo que pasa es que el glucómetro no es tan confiable como la glicemia central, así que aun tengo que hacerme más análisis, una hemoglobina glicosilada y otras cosas que las haré mañana en el hospital que me lo hacen gratis y lo entregan enseguida.
Ahora, lo que he hecho hoy es ponerme hasta arriba de dulce. Pero cuando digo hasta arriba lo digo en serio, me he dado un homenaje vamos. A mí me gusta el dulce, pero la verdad no mucho, hoy he buscado especificamente para comer cosas exageradamente dulces. Creo que en realidad, como que a mi subconsciente le hace ilusión que me dé una cetoacidosis diabética o un coma hiperosmolar, ahora mismo me duele muchísimo la cabeza, pero como soy una somatizadora profesional no puedo saber si es algo real o no.
Los síntomas también los tengo, polidipsia (tener sed todo el tiempo), polifagia (tener hambre y comer todo el tiempo), poliuria (mear mucho) y pérdida de peso; pero como veis estos síntomas como que se enmascaran con mi estilo de vida... Entonces no sé, habrá que esperar los análisis, ya os contaré.



PS: Sigo insomne, aunque mejorando, le he dicho a mi madre que ha hablado con quien solía ser mi psiquiatra (amigo de la familia) y me ha recetado zolpidem. A las 2 de la madrugada puedo decir que el zolpidem NO funciona.

jueves, 7 de febrero de 2013

Cuando todo va bien, tiene que empezar a ir mal porque así es la vida

¡Estaba en 56.8! Bueno, 57 pero hace casi 2 años que no veía ese número, entonces de mi se ha apoderado el alma de un cerdo y me he dado un atracón de miedo, galletas, pan, chocolate, bocadillo, una hamburguesa (vegetariana), un helado, mantequilla de cacahuete...
Sí, soy subnormal, me posee mi parte bovina y como cual vaca famélica. Llevaba 3 días comiendo poco y ayer empecé a ayunar, en la noche me quedé sola en casa y la líe parda como siempre.

Hoy, 59.4 kg.

Lo que pasa es que no es realista para mí llegar a un 50 comiendo tan poco y ayunando porque esto es lo que va a pasar tarde o temprano, mi vida no es más que una sucesión de cagadas. Pero comiendo más tardo taaanto, no debería dejar que la impaciencia me domine, pero es que sin resultados en la báscula me cuesta muchísimo no frustrarme y cagarla otra vez.


Me siento triste, cansada, lo único que me apetece es leer blogs; aunque nunca he dormido mucho (siempre duermo 6 horas, máximo 7), últimamente me duermo hasta las 2 AM y despierto a las 5, con diferentes despertares a diferentes horas de la noche. Mis amigas me producen cierto grado de repulsión y tenerlas cerca me enerva de muchas formas, especialmente ayer que estaba cansadísima porque en toda la semana habré acumulado 10 horas de sueño y cada movimiento del mundo externo se me hacía insoportable. Lo mejor es que al llegar a casa, no duermo, y estoy otra vez aquí, despierta a horas absurdas, con ojeras ya no violetas sino negras, ojos rojos y falta de motivación para salir de la cama.
Aquí entre las sábanas no importa que tan hundidos estén mis ojos, no importa que me haya atracado, nadie me dirá que estoy muy pálida, pero eventualmente tendré que salir, ir a la universidad a ver cosas que no me interesan, ir a clases de las que no aprendo y socializar con personas que en ocasiones apenas soporto. Por cierto, noté que Lotte cerró su blog, ¿alguien ha hablado con ella? No por nada, sólo que me gustaba mucho su blog y recordé hoy tras el atracón el reto de 0 atracones.



martes, 5 de febrero de 2013

Entrada larga y escabrosa

Había escrito una chorrada de entrada sobre ayuno intermitente y otros despropósitos, pero creo que no es eso de lo que quiero escribir. Por alguna razón que aun no comprendo, porque odio la literatura barata estilo best seller, empecé a leer el libro de la chica anoréxica argentina, "Abzurdah".
Pues han sido 200 páginas (no lo he terminado) de pensar "pero que tía más tonta", cómo se puede ser tan horriblemente superficial en la vida, cómo puede alguien vivir para hacer sufrir a aquellos que la rodean, con tanta gente en el mundo con problemas reales y la chica quiere matarse porque alguien no le coge el teléfono, torturando a unos pobres padres y amigas que no han hecho más que preocuparse por ella. Qué despropósito de persona, cuando pueda firmar recetas le doy la dosis de rivotril para su suicidio si aun le apetece.
No sé si alguna ha leído el libro alguna vez, además de pésimamente escrito, es una sucesión de chats, mails y entradas del blog que solía tener en sus años de anoréxica. Además dice, llevaba 3 semanas sin comer, NADIE dura tres semanas sin comer y puede seguir yendo a la universidad y leyendo y haciendo deberes, si alguna lo ha hecho dejádmelo saber por favor.
Cada página de esta abominación literaria sólo incrementaba mis ganas de darle unas hostias a la tal Cielo, tan dependiente, culpando a los demás de su propia estupidez.
Luego he visto (porque soy masoquista) un programa que se llama intervención, donde salía una chica bulímica que robaba el dinero de toda su familia para comprar comida para atracarse, pasaba de todo el mundo y vivía en su mundo de vómitos, chorradas y enemigos creados en su mente en su afán de desnutrición.
Cuando yo estuve enferma, estuve internada, tuve alteraciones en mi electrocardiograma, mi madre entre reñirme y llorar casi que ya no era persona. Yo lloraba ante la impotencia de ver como el proceso de renutrición empezaba nuevamente, pero ¿por qué?
A lo mejor no soy mejor que esas chicas, quería atención, quería que mi madre me cuidase para siempre, quería ser fragil y dependiente, para conseguirlo había optado por cagarme en mi vida y en la de mi familia, pues vaya personita más ruin era yo.
Ahora, bajo la racionalidad, pienso que jamás querría eso, no quiero que nadie sufra por mi culpa y tampoco quiero sufrir, no quiero ser dependiente, pero entonces por qué coño vivo obsesionada con esta tontería, día tras día, pesando la comida cuando mi madre no me ve, contando calorías, buscando pastillas para adelgazar, preocupando a mis amigas, mi novio y mi madre que ahora como hace años preguntan todo el tiempo si ya he comido, vomitando (porque sí, lo he vuelto a hacer pero he preferido no mencionarlo en el blog como si eso significara que ya no lo había hecho). Cuál es el propósito de todo este ritual absurdo, de esta vida miserable que me empeño en llevar. Hasta dónde tendrá que llegar mi palidez y mis ojeras para poder mirarme al espejo y decir "pero qué tía más tonta".


Hoy pesé 57, cifra increíble porque marca la diferencia entre un IMC de 20 y uno de 19, qué alegría esta mañana al pesarme. Qué triste que esas sean mis alegrías.

sábado, 2 de febrero de 2013

Sábado


Así salí ayer, en teoría iba con unas amigas a tomarme unas copas y punto... Pues cuando llegué parecía un vagabundo al lado de ellas y eso que casi me voy en vaqueros. La paso genial con ellas, me encantan las noches de chicas y ayer la pasé muy bien, pero odio sentirme la niña fea... 
Bebí un montón, pero estaba bien, bien como cuando uno está pedo, pero sin drama, lágimas ni problemas, dpm. 
Tema peso, pues igual chicas, yo ya es que no avanzo lento, simplemente no avanzo, también hay que ver todo lo que bebí ayer, no podía esperar haber bajado 10 kg para hoy.
Hoy me quedo en casita viendo pelis con M, me apetece un montón, aunque ayer tuve una conversación importante con una de mis mejores amigas de toda la vida acerca de M. Yo siempre he tenido novio, no he estado soltera desde los 15 años, no es coña. Con M llevamos muchísimo tiempo (es mi relación más larga), pero antes de él hubieron muchos más. M es encantador, me trata bien, es guapísimo, es buenísima persona... Pero no me mata, la pasamos bien, nos reímos y esas cosas, pero como que en mi cabeza la cosa no es lo que debería ser. Pero si lo dejamos... Emilia soltera, me da pavor. No sé si para mí es una relación de comodidad o verdaderamente es amor, no sólo algún tipo de dependencia emocional malsana. Siempre he tenido el mismo patrón con los tíos, hasta que no aseguro el otro no suelto al anterior. Pero eso no suena al funcionamiento de una persona normal, habrá que analizarlo, por ahora, quiero que mi novio me mime esta noche, ver pelis, comer palomitas, quedarme dormida en su hombro a las 11 PM y descansar un poco.