jueves, 31 de enero de 2013

59 fracasos

Al menos no es un 60, que es lo que esperaba... ¡Ainnnss quiero un 58! No, lo que quiero es un 48, pero falta tanto que en realidad ahora parece una cosa etérea, casi irreal, el problema es que cuando llegue el 58 (porque va a llegar, sí o sí) tampoco seré feliz, porque aun faltarán 10 kg para la felicidad máxima. Será el preludio de una obra maravillosa, el prólogo para el inicio de una Emilia diferente, flaca, delgadísima, huesuda, con gente comentando el peso que he perdido a mis espaldas.
Con una tripa planita en cualquier posición, un triángulo de luz perfecto entre las piernas, tiempo al tiempo, porque de una u otra forma llegará. Muchas veces hablo de lo infeliz que soy y en efecto muchas veces estoy muy triste y no le veo sentido a mi presencia en este tiempo o espacio, pero luego tengo una vocecita en la cabeza que me hace recordar que sí, que el sentido es adelgazar, esforzarme por hacerlo, trabajar por mis objetivos, cada logro y cada frustración son un peldaño de la escalera que construyo hacia mi trastornado concepto de felicidad.
Pues al menos tengo un objetivo, a lo mejor no soy muy buena adelgazando, tengo mente de gorda (a combinación con el cuerpo claro), pero el que se esfuerza eventualmente llega.
Hoy asistí una cirugía laparoscópica, una colecistectomía (retiro de la vesícula), pero es con cámara y los instrumentos se introducen por pequeños agujeros en la piel. Mi trabajo era controlar la cámara... Pues mal, lo he hecho fataaal, a la mitad tenía tanta vergüenza que no quería seguir, pero eso hubiera sido muchísimo peor porque mi profesor estaba operando y si me iba de allí llorando pensaría que soy subnormal y además tendría 0 en la rotación. Odio hacer las cosas mal, especialmente algo de habilidad manual, me frustro muy fácilmente y si no sale perfecto a la primera entro en pánico... Sudaba de la vergüenza, me sentía como la persona más estúpida del mundo, no podía ni hablar y después de la cirugía tampoco. Conclusión, no vuelvo a entrar a una cirugía, me niego, no es mi rollo la carnicería, me gusta la psiquiatría o la dermatología, menos sangre y mejor estilo de vida.

Foto de hoy, iba a llevar pantalones cortos al gimnasio pero ¡qué frío!
ODIO MIS BRAZOS. Son horriblemente regordetes, pero en esta foto como
que resalta más lo grandes que son.

Con S, pues nada, ha desaparecido nuevamente como suele hacerlo, aunque le dijo a una amiga mía que me había visto muy guapa este año. El tío no me gusta, de verdad, pero quisiera líarme con él, sólo por terminar con la tontería; el problema sería que me gustara después de eso. JAMÁS lo dejaría con M por un rollete con S, pero no puedo evitar sentir mucha curiosidad, especialmente porque el tío es el objeto de deseo sexual de todas las estudiantes, molaría, pero los riesgos también son muchos.

miércoles, 30 de enero de 2013

¡48 tiene 48 seguidores!

Me parece una fecha importante, muchas gracias a las que me seguís y comentáis entre todas las tonterías que me empeño en publicar aquí. Volver a blogger ha sido más que terapéutico para mí, me encanta entrar y leer vuestras entradas, dar consejos que jamás me aplico (pero que espero que os sirvan), escribir paranoias que no me atrevo a hablar con nadie.
Gracias! Os quiero.
Con respecto a la entrada anterior, yo soy una 36, 34 en depende que sitio y mis 36 de hace años me quedan justitas, porque no sé que opináis, pero en mi opinión la ropa es cada vez más grande. Una 36 es una talla pequeña, pero la verdad pues preferiría una 32.
Hoy hice dieta líquida, no lo haré mañana porque estoy en la universidad de 6 a 8 PM en cirugía de urgencias y clase, no quiero una hipoglicemia en la mitad del día.


La canción que me envió S, el residente, nunca pensaría en serle infiel a M, pero este tío a pesar de ser medio retrasado tiene algo que me hace cuestionar mi fidelidad...

martes, 29 de enero de 2013

Me cago en el 59 y en el 60 y en todo (editada)

POR QUÉ.
Iba bien, sin atracones, tampoco me he matado como para tener un hambre voraz. Entonces ¿por qué he comido tanto hoy? Lentejas, seitán, chuches, pan con chocolate, pan con queso, galletas maría... Qué asco doy de verdad.
No quiero ser una persona de provecho, no quiero ser psiquiatra ni cirujana, no quiero tener millones en el banco y no quiero ganarme premios, QUIERO ESTAR DELGADA. No puedo pesarme, estoy segura de que he engordado, casi que mientras como, siento como la grasa se sitúa debajo de mi piel, para quedarse. En diciembre bajé 3 kg y enero, pues ha sido un fracaso, pero lo único que me queda de esto es esperar que febrero sea mejor y mi obesa mente me deje vivir sin comer hasta la náusea. Hoy estuve muuuuy tentada a vomitar, no lo hice, no lo hago desde aquel día en el cine con las palomitas, de cierta forma es un mini triunfo, pero frente a mi super derrota como que no compensa.
No hago más que cagarla, quisiera mandarlo todo a la mierda, aceptar mi gordo ser y ser feliz, pero me es imposible. A lo mejor hoy puedo comerme toneladas de comida sin sentir culpa, pero llega eventualmente y la culpa es muchísimo peor que el hambre. Cada espejo, cada báscula, cada pantalón de la talla 32 son la prueba de que estoy gorda, no os dejéis engañar por huesos prominentes, lo cierto es que soy una pelota desagradable de grasa y al parecer jamás dejaré de serlo.
El año pasado estuve tonteando un poco con un residente de medicina interna (un médico que está haciendo su especialización en medicina interna), con M y tal pues la cosa nunca fue a nada, además de que el tío es un imbécil pero la mitad del hospital se muere por él (es guapo, pero cuando habla pierde su encanto). Pero, ayer me ha dicho que estoy muy delgada, lo cual ha sido una explosión de alegría momentánea, pero después... Que te ven delgada generalmente no significa que de hecho estés delgada, generalmente significa menos gorda. Si ahora me veo gorda, como estaría antes de navidad, era un maldito manatí. Pero veo las fotos y la verdad es que me parece que me veo igual... Sin mejoría. Al menos tampoco me noto peor.
Son estos momentos los que me hacen pensar en hacer alguna locurilla...


Edito: Locurilla me refiero a ayuno o laxarme o yo qué se, no a tonterías de hacerme daño ni nada de eso... Por otro lado os voy a mostrar la conversación que acabo de tener con el residente, llamémoslo S. Pero entonces porque me veo tan asquerosamente hinchada en el espejo...


sí, estas flaca
hoy lo confirmé
jmmm
entonces antes estaba gorda?
no
deja de poner palabras en mi hocico



sábado, 26 de enero de 2013

Fumar...

Ayer una "amiga", en el ascensor del hospital,  ha soltado un comentario bastante incómodo en frente de otras 10 personas... Aclaro, yo el año pasado fumaba como prostituta encarcelada y siempre lo he hecho, casi desde los 13 años y en la universidad todo el mundo sabía que yo era una "fumadora pesada". Le dije a uno de mis compañeros en el ascensor que olía a tabaco y dije "qué envidia" en plan broma, con lo cual empezamos a comentar que había dejado de fumar (más o menos, porque igual he fumado algunos fines de semana) desde diciembre.
-"Dejaste de fumar y dejaste de comer"
Podría haber pasado desapercibido, jijijojo y se acabó, pero no, todo el mundo se quedó en silencio mirándome de una forma horriblemente incómoda ¿qué coño le pasa a la gente?
Que si pesara 40 kg entendería ese tipo de situación, o si no me viesen comer todos los días junto a ellos, a lo mejor no como todas las guarrerías que comen ellos y me niego a muchas cosas, generalmente porque soy vegana que es mi excusa líder, pero es que ni siquiera estoy objetivamente delgada, ¿de qué van?
Mi vena asocial se dispara en ese tipo de situaciones. A la gente lo que le gusta es el cotilleo y claro, esto era algo que podría prestarse para comentarlo entre los subnormales que estudian conmigo, así que hala.
Además sigo oscilando entre el 59 y el 60, aunque no lo he vuelto a tocar porque eso sí que sería una catástrofe emocional. Tengo la regla desde ayer así que también tendré que esperar a que pase la retención de líquidos y demás. Por otro lado, he comido muchísimo estos días, siendo totalmente honesta conmigo misma y con vosotras, no atracón, pero sí muchas más calorías de las que venía comiendo, 1100-1200, ayer 1400 por 3 cañas que cayeron en la tarde después de clase.
Porque sí, Emilia después de numerosos intentos fallidos pudo salir a beberse unas cervecitas sin terminar subida en las mesas del bar, estupendo. El problema es la culpa después por lo horriblemente hipercalórico que es el alcohol. Casi siempre después de beber se adelgaza, pero generalmente es efecto de la deshidratación, es lo que hace el etanol en las células, saca el agua, por eso generalmente ese peso regresa rápidamente y las 180000 calorías no te las quita nadie. La resaca se debe a la deshidratación, si estuviéramos un día en el desierto sin beber agua, experimentaríamos una sensación similar, por eso beber un vaso de agua antes de dormir, después de haber bebido, ayuda muchas veces a prevenir la resaca y por eso se tiene tanta sed al día siguiente.
Me leo y me doy cuenta de que soy horriblemente aburrida, pero bueno, espero que entre todo eso encontréis algo que os siva algún día.
QUIERO ADELGAZAR, quiero que la gente tenga razones de peso para meterse en mi vida, aunque preferiría que no lo hicieran evidentemente.
Quiero ir a Benetton y comprar ropa de niña, que me encanta. Lo quiero y lo tendré, sólo necesito esforzarme más.
Fotito, diréis que soy una tonta porque evidentemente es una ángulo en el que cualquiera se ve delgada, pero es la primera foto de mi tripa que me mola un poco, así que la compartiré a ver que opináis.


miércoles, 23 de enero de 2013

59.5 kg de felicidad momentánea

No había podido actualizar, mi ordenador hizo caput literalmente y hasta hoy tuve la reposición por garantía. Ya estoy en el 5 y no quiero volver a ver el 6 nunca jamás, pero hace casi año y medio que no veía el 5 así que lo califico como un logro, me costó trabajo y muchísima frustración, pero finalmente lo logré. Desde entonces oscilo entre 59.5-59.8 y no bajo, sé que es mucho pedir considerando lo mucho que me costó bajar de los 60, pero ainnnssss. ¿Por qué tiene que ser tan difícil?
Estoy yendo al gimnasio a las 5.30 AM, hago como 30 minutos de cardiovascular y vuelvo en la tarde cuando tengo un poco más de tiempo, aunque tampoco lo hago todos los días. Mis intakes han estado entre 700-900, excepto ayer que me di un atracón de 500000 calorías (brownie, magdalena, pan con queso de soya, pan de molde con mermelada, una pera), cuyas dimensiones me hicieron pensar que volvería al 6 hoy, pero no. 
A lo mejor la restricción de hoy después de lo que comí ayer haga que por fin baje un poco, pero probablemente no ocurra y lo sumaré al libro de rarezas fisiológicas de mi gordo cuerpo que se rehusa a dejar ir las capas de grasa que me cubren. 
En cirugía, pues me he dado cuenta de que no es lo mío, abrir gente y eso como que no es mi rollo, pero bueno tenía que pasarlo para estar segura. Lo "bueno",  he estado super ocupada todo el tiempo así que he cortado mucho el tiempo de comer, llevo la comida desde casa y lo peso todo, así sé exactamente que como y de paso ahorro un montón. 


Paciencia, es lo único que puedo tener porque sino... 

lunes, 21 de enero de 2013

Entrada rápida

La escribo desde el móvil, que lo odio, pero bueno. HE LLEGADO AL 59!!!! Pero ando sin ordenador, en cuanto pueda actualizo de verdad.

sábado, 19 de enero de 2013

60.1 porque la vida es injusta

Estancada y ayer comí 550 calorías, corrí por 45 minutos, hice 20 minutos de abdominales, 10 minutos de elíptica, salí de fiesta en la noche (sin beber) y esta mañana el mismo peso de ayer. Con eso me dan ganas de desayunarme otra Milka. En fin, mente positiva, por ahora a pesar de haber tenido muchas ganas esta mañana, no la he líado, aunque sí he comido más que ayer.
Ayer retomé mis viejos hábitos de llevarme el coche a todas partes si iba a salir de noche, es la excusa perfecta para no beber y generalmente nadie dice nada si no quiero hacerlo. Me sentí bien, bajo control y la pasé super bien con mis amigas de la universidad, pero no sé si fue un error haber salido ayer con ellas y con dos amigos del colegio. M (que también se graduó conmigo de bachillerato) y los otros dos hablando en una mesa y nosotras 3 completamente aisladas. Me sentí mal, siento que el tío aun está enfadado y ya está bien.
Estoy todo el día cuestionándome, sintiendo que hago todo mal, que no sirvo para nada y es culpa de él. Vale, la cagué, lo siento muchísimo, pero si me va a perdonar que no se comporte como un pelmazo, por mí puede seguir enfadado sin hablarme y tan contentos. Apesar de que ya no sienta que quiera lanzarme de un coche en movimiento, pues tampoco soy el hada de la felicidad, no voy a mentir y cuando pasan estas cosas pues peor. Mi abuelo estuvo hospitalizado esta semana y estuve triste y preocupada, pues normal, él vive en Madrid y yo vivo al otro lado del Atlántico. Con la universidad y las exigencias del hospital me es casi imposible tomarme un tiempo para hacer el viaje sin tener que aplazar el año completo que sería una pequeña tragedia, especialmente porque el año de medicina es carísimo.
Esta mañana le dieron el alta, pero todavía ayer uno de los posibles diagnósticos era cáncer de colon. No quería empatía, ni ayuda, ni nada, sólo quería que no me tratara como a una desconocida o como si me odiara, que no me trate como su novia, pero al menos como a una amiga ¿no?


Esperar gestos de la gente es lo peor que se puede hacer, porque la decepción suele ser el resultado más probable.

jueves, 17 de enero de 2013

Todo lo que baja tiene que subir

Y ha subido, en este caso, mi ánimo. Tuve el examen de cirugía, 20 preguntas, número de fallos: 0. En mi facultad hacen una corrección de las preguntas después del examen y lo he contestado todo bien, ni yo misma me lo puedo creer (evidentemente falta la nota oficial, aun no puedo cantar victoria). Me comí exactamente 560 calorías de una chocolatina milka de oreo, que además contiene leche que en teoría, yo no tomo. Pues me la zampé toda a lo largo del día, lo bueno es que después de salir y saber que todo había salido bien pues ya no comí nada más. Lo malo es que me comí una chocolatina hipercalórica que a alguien normal le dura una semana, no creo yo que eso sea muy sano.
Sano o no, perdí 700 g, hoy empiezo con 60.1 y tiene que llegar el 59 en el fin de semana porque ya sería injusticia divina si no lo consigo, como es posible que baje 700 g en un día y justo cuando llego a 60 no baje 100 g. A lo mejor me invento la dieta de la chocolatina, podría ser el próximo hit dietario, estilo Dukan. 
Gracias por vuestros comentarios, me hace mucha ilusión meterme a blogger, algo que nunca me había pasado con blogs anteriores, aunque estudie le dedico así sea unos minutillos a leeros y a ver los comentarios. La verdad es que sois todas estupendas. 




miércoles, 16 de enero de 2013

EXAMEN

Tengo examen de cirugía en menos de 12 horas y mirad qué bien aprovecho mi tiempo. Estoy en 60.8 tras comerme tres bocadillos, tres donuts de chocolate y una palmera... Los exámenes me convierten en un monstruo, lleno mi vacío de conocimiento con comida.
Por ahora sólo quiero una buena nota mañana, después de eso voy al gimnasio hasta que cierren.
He dicho.


martes, 15 de enero de 2013

Y ahora qué (edito)

Hoy fui hasta la casa de M a recoger mi coche que llevaba allí desde el sábado. Antes de ir le compré una tarta y una rosa, no me preguntéis el porqué de esta elección pero así llegué, acompañada de mis grandes ideas de "bueno, no pasa nada si lo dejamos, no dependo de nadie, no voy a llorar". Cuando llegué, le llamé al móvil y le dije que estaba abajo en mi coche y lo único que hizo el pobre fue preguntar "¿quieres que baje?". Así empezaron las cataratas del Iguazú a bajarme por la cara, no podía ni hablar del desastre de lágrimas y mocos en el que me convertí, qué penoso de verdad. Pues M bajó y yo empecé a decirle que le entendía, que después de todo no hago más que cagarla, que parezco subnormal, que soy un desastre y después de rogarme que entráramos a su casa pues cedí.
Arriba yo seguía igual, es que os lo juro, no podía parar de llorar. La gente que ha tenido la desgracia de oírme decir esas cosas horribles sobre mí, al principio creen que lo exagero y poco a poco se dan cuenta de que verdaderamente no puedo evitar pensar esas cosas, son como pensamientos basura que tengo en todo momento. De fracaso, de ruina en fin, pero la mayoría del tiempo puedo afrontarlo y sé que no es cierto, lo racionalizo y me doy cuenta de que a lo mejor no soy tan mala como pienso; sólo que cuando se me va la olla como estos días, no controlo.
Entre mi farfulleo incomprensible, le decía a M que si quería dejarlo me lo dijera que prefería saberlo a estar como he estado estos días. "Jamás podría dejarte, si estoy enamoradísimo de tí"
CHAN CHAN CHAN.
Giro inesperado de los hechos, también podéis decirme que el pobre estaba desesperado porque me callara de una vez y dejara de llorar, que es lo más probable, pero fue agradable escucharlo así no sea tan cierto. Igual tampoco dejé de llorar así que no sirvió de mucho. Dijo que había notado que estaba muy triste últimamente y que siempre que estaba borracha (otra razón por las cuales no bebo, no sé que me ha pasado esta semana) se me salía la vena suicida. La última fue el sábado en mi última borrachera de la muerte, cuando M fue a buscarme a la casa donde estaba a las 4 AM (es que es un sol de verdad, no os lo cuento todo porque me da vergüenza, pero el tío se despertó a esa hora para ir a buscarme), pues Emilia la subnormal intentó tirarse del coche que iba a 100 km/h. Aclaro, no es la primera vez que ocurre, no es que haya sido un hecho aislado. Pues a raíz de todo esto, su única petición es que por favor vaya al médico y tiene razón, pero es que el psiquiatra otra vez... Buff no sé. Además mis padres, se preocuparían otra vez por la pobrecita niña enferma y tampoco creo estar en una situación en la que necesite que me vea un médico. Voy a pensarlo, aunque no confíe demasiado en mi criterio, esta vez creo que necesito más amor que psiquiatra, más abrazos y menos ISRS. Luego me quedé un rato más en su casa, vimos el partido del Real y el Valencia y yo, seguía echando lagrimillas en su hombro. Creo que no lo notó, pero yo sí y ya me vale de tanto llorar, ni que me hubiera pasado algo malo de verdad.

Por ahora lo que necesito es:

1. Adelgazar y sentirme más a gusto con las cifras de la báscula, eso siempre me hace feliz de una forma triste y retorcida.
2. NO volver a beber, ni poco, ni mucho. Nada de nada.
3. Volver a la rutina, estudiar y estar ocupada en algo que no sea mis paranoias.

No pienso salir, por mucho al cine con M y ya está, no me apetece para nada, sólo quiero estar con él y resolver este marrón que tengo en la cabeza con abrazos y besos en la frente. Estar con mis padres, no discutir e ir recuperando la cabeza poco a poco.



Edito:
No hay 59 para mí hoy chicas, me desperté a las 3 de la mañana con el peor dolor de cabeza del mundo, fui a la cocina y me comi unas galletitas con azúcar pensando que fuera hipoglicemia y he estado con náuseas desde entonces. No sé que coño me pasa, luego comí una manzana y sólo empeora. ¿A alguna le ha pasado alguna vez?

2o día de dieta líquida y con mejor ánimo

Pasada la tempestad me doy cuenta que es malísima idea pasarme por aqui cuando me siento tan triste, no voy a mentir porque aun me siento bajita de ánimo, pero bueno al menos con fuerzas para levantarme de la cama, hacer mis cosas y afrontar lo que tenga que pasar.
Sigo con la dieta líquida y lo único que quiero es un 5 mañana, aun podría pisar el hospital el primer día con un 59, por el cambio que hice en mi horario no empiezo clases hasta mañana.
Así que hoy es el último día para hacer alguna locurilla, aunque un ayuno mañana también suena tentador, total mañana me viene a buscar una amiga en el coche y me deja otra vez en casa, no tengo que preocuparme por coger bus, conducir ni nada.
Juro no volver a decir ninguna chorrada como las que dije antes, hacía mucho no me sentía así y a mí de verdad me consume el pesimismo cuando estoy triste, sólo puedo ver carreteras sin salida y puentes rotos y niños muertos. Pero no puedo quedarme en una cama sintiendo pena de mí misma y dando pena de paso.
A lo mejor si veo un 59 mañana exploto de la alegría y se me pasa la tontería, ya os contaré.

lunes, 14 de enero de 2013

La muerte lenta de Emilia




M solía decirme que soy mala persona, mala gente. Lo decía medio en broma, pero el medio en serio es lo que me preocupa, porque cada vez me parece que tiene más razón. Esta mañana he cambiado mis horarios y no tengo que ir a la universidad ni lunes ni martes. El miércoles empiezan mis clases de cirugía.
Pues hoy sentía que se me derrumbaba el mundo, estaba horriblemente triste, no quería volver a moverme nunca, había pasado una pésima noche, casi sin conciliar el sueño. Hablé con M que sigue igual, apático, distante, joder si quiere dejarlo que me lo diga y ya está, me echo unas lagrimillas silenciosas aquí en casa y todos tan tranquilos. Que no me venga con tonterías y medias tintas que ya estamos mayorcitos para eso.
Tras la conversación que duró poco poco, no podía pararme del sofá y chicas no penséis que me muero de amor por M, es que el hecho que él esté así es sólo producto de mis conductas estúpidas y me jode ver como estropeo todo lo que toco. Cuando por fin me levanté, fui a buscar una manta, me acosté en la cama de mis padres y me quedé dormida. Llegaron como a las 2 de la tarde, me saludaron, y después escuchaba a mi madre desde la cocina hablando con Flor que es la chica que hace la limpieza algunos días: “es que parece inútil, ve que son las 2 de la tarde y no puede empezar a adelantar la comida, siempre con esa pereza” y así y así. Tiene razón, es que ni siquiera se me ocurrió y no era algo muy complicado. Podría haberme levantado a ayudarlas un poco, pero me quedé perfectamente petrificada en la cama, con los ojos cerrados y cada músculo de mi cuerpo en tensión. Cuando por fin me levanté me dolían las piernas de haber estado así tanto tiempo. No puedo tener un acierto, un gesto amable y entre más me deprimo (porque seriamente siento que estoy deprimida) más inútil y lenta soy.
Es que no tengo ánimo para nada; sí, mucha dieta líquida pero la verdad ni me ha costado, la verdad es que no quiero comer. Siento que se me viene el mundo encima, que me va a explotar la cabeza de tanta tristeza y es que ni siquiera tiene un motivo claro. Pienso en ocasiones que sería mejor que todo terminara, acabar de una vez con tanto dolor, pero sería el último de mis tontos actos egoístas, de mi inutilidad e incapacidad para afrontar el mundo. Pero tengo otra forma de hacerlo, lentamente, hueso a hueso, costilla a costilla, con pequeños logros, pequeños pasos día a día que me acercan más a mi objetivo final. Este es el último canal, mi vínculo con una realidad menos amable que nadie en mi entorno reconoce, nadie jamás pensaría que alguien como yo pudiera pensar en lo muerte y mucho menos tan a menudo. Sólo aquí al sacar estas palabras y ponerlas en un blog para que otras personas a quienes jamás he visto puedan verlas, me siento con un poco de libertad, libertad para sacar esto que me consume y aun así siento que os aburro con tanta queja. Lo siento, a lo mejor mañana será mejor.

domingo, 13 de enero de 2013

2-0 (edito: fotos)

Ayer me volví a emborrachar hasta la inconsciencia, hice el ridículo, discutí con M y terminé por fin de darme cuenta de lo patética que soy.
Una persona normal aprendería de lo que pasó hace sólo una semana, el año pasado no bebí así ni una vez y ahora he empezado el 2013 haciendo cagada tras cagada.
Espero que mañana la vuelta a la realidad me siente bien, por ahora me siento mal, merezco lo malo que me pasa y más porque soy una asquerosa, de verdad.
Me mata estar luchando todos los días con ese hombrecito verde que vive en mi cabeza y me recuerda momento a momento la grandísima mierda que soy, como mi vida y mi cuerpo son un fracaso, una burla.
Quiero hacer dieta líquida mañana y no me he pesado, ayer en la borrachera me empaché de patatas fritas de bolsa y no quiero ni saber las consecuencias. Prefiero vivir en la incertidumbre y el martes mirar qué tal va el asunto.
No quiero pensar, quiero adelgazar, restringir, tener mareos, estar atontada, ir al gimnasio. No quiero ser perfecta, no quiero ser objeto de deseo de nadie, quiero estar delgada, sentir y ver mis huesos cada día más definidos bajo la piel sin grasa gracias a mi esfuerzo, a mi paciencia. Quiero terminar cada día sintiendo que he hecho las cosas bien, sentirme bien con lo que he hecho y no odiarme por ser débil y estúpida, saber que estoy en un camino hacia algo que deseo más que nada en el mundo y aunque el camino sea difícil, largo y lleno de tropiezos, sigo en él, sigo andando e intentando siempre hacerlo bien.
Amo a Cassie de Skins como habréis notado en mis imágenes, la pobre está como una cabra pero tenía más razón y decía cosas más sensatas que cualquier otra persona de la serie. Hoy especialmente siento que me odio, pero no sólo a mí, odio a la gente que me rodea, odio la universidad, odio ser un desastre y hacerlo siempre todo mal. Me odio a mí y a mis circunstancias.



Decidí subir unas fotitos pornográficas mías con 60.6 kg. Mis piernas parecen morcillas, pero a lo mejor si lo veo publicado, sólo de la vergüenza empiezo a hacer algo al respecto.


viernes, 11 de enero de 2013

60 (edito tras fallar catastróficamente)

SESENTA KILOS.
Sin comas, sin decimales, sólo 60 kilazos en ayunas. Es que no entiendo de verdad, no llega el 5 y sé que son 100 miserables gramos pero para mí las dos cifras están separadas por océanos de grasa.
Aparte hoy ando super ansiosa, desayuné con pan, que nunca lo hacía antes y me he zampado un platón de alubias a la comida, arroz (que ni siquiera me gusta), una pera enorme, nueces y luego llego aquí y digo, "ostia, si yo quería bajar a los 59" pues qué mal lo he hecho hoy. Es que de verdad.
Hoy ya no ceno, eso segurísimo y aun así me he comido unas 900 calorías hoy que no me las quita nadie.
Mañana voy a desayunar un café con leche de soja, a la comida una ensalada con tofu y nada más. Que ya está bien hombre, con el 60.
Con lo bien que iba chicas, la estoy líando y me asusta. Cuando me gana la ansiedad no hay quien me controle, pero bueno hasta ahora voy bien con el tema no-cenar y mañana espero cumplir lo que digo hoy, porque ya me conozco buff.
Quiero llegar a los 59 comiendo, no con dietas líquidas, dietas mágicas o ayunos. Y los quiero para el lunes, pero comiendo montañas de alubias no creo que lo consiga.


EDITO: Soy un desastre, mientras M se comía una hamburguesa con casi medio kilo de carne, me he terminado sus patatas fritas casi sin darme cuenta, soy subnormal de verdad. Tengo que hacerlo bien hoy o game over con lo de los 59 para el lunes, por ahora, ir al gimnasio.
Por cierto M y yo andamos bien, vino hasta mi casa ayer y los dos actuamos como si nunca hubiera pasado nada; por mí perfecto.
Ahora sólo me preocupa que estoy gorda, rellenita, rolliza, regordeta, rechoncha, creo que debería estar agradecida porque con lo que como ya podría ser obesa mórbida. Tengo mente de gorda, la comida me domina, vivo para comer chicas esa es la verdad. La comida no me da asco, es mi objeto de deseo y al restringirlo suele darme placer, pero luego el conseguirla también es placentero, hablando de bipolaridad. No odio la comida, la comida no me da asco, me doy asco yo, tan débil y tonta frente a algo tan estúpido, una necesidad fisiológica tan banal.
Racionalizo todo, pienso en lo mal que lo he hecho y en mi mente siguen las galletas que están en la cocina, probablemente mañana escriba para decir como devoré el paquete entero.
D E S A S T R O S A, Emilita la gordita.

jueves, 10 de enero de 2013

Let me sing the song of my people

Llevo estancada en 60 tanto tiempo que me parece irreal que el 5 no aparezca en la báscula, aunque sería un milagro porque lo cierto es que no estoy haciendo nada para que los números bajen. Me he zampado unas 1000 calorías todos los días desde la fiesta, me siento hinchadísma, con náuseas, llena de comida semidigerida, en resumen, un asco. Quería empezar con la dichosa dieta líquida y el ayuno y tal, pero pues estando en casa se complica el asunto, siempre comiendo todos juntos, qué pesados de verdad. Hoy mi madre me ha dicho que lleve cuidado, que ya estoy mayorcita para andar otra vez con las mismas tonterías. Eso mismo pienso yo, pero es inevitable para mí de alguna forma retorcida.
La otra semana cuando vuelva al hospital ya no tengo que comer en casa así que puedo hacer todas las tonterías que me apetezcan al menos la primera semana y sin poner en riesgo ningún examen. Pero un 59 para el lunes molaría, molaría mucho.
El problema es que yo con una meta no hago más que cagarla, los límites de tiempo me agobian y hago todo mal; así que si llegan pues bien y si no, pues la otra semana podré matarme de hambre y bajar ese kilo que no ha habido manera de eliminar.
Ayer tuve mi alegría anoréxica del día, lo cierto es que yo soy de esas personas de "huesos grandes", no importa cuánto pese, que tan gorda esté o pase lo que pase, siempre se me ven las clavículas, las costillas y el hueso de la cadera, aunque estos dos últimos menos. Tenía una fijación con el esternón y las primeras costillas, sólo cuando estaba relativamente delgada se insinuaban un poco en el escote. Pues ayer no sé si por la mala iluminación o porque ya me imagino cosas que no existen, me he visto el esternón y me he puesto tan contenta que me ha asustado un poco la verdad. Es un poco enfermo estar feliz de verse los huesos ¿no? Pero bueno, puedo basar mi felicidad en estos pequeños placeres como comentabáis en la entrada anterior.


miércoles, 9 de enero de 2013

Ser feliz



Cuando era niña quería ser escritora de mayor, sumergirme en los libros que tanto me gustaban, donde se contaban historias de personas maravillosas que jamás te harían daño ni saldrían del papel, que se mantendrían perfectas con el paso del tiempo, cobrando vida a través de frases y palabras construidas de una forma que me hace olvidar la verdad del mundo, que es bastante más aburrido. No sé qué pasó con ese sueño, lo anulé, lo olvidé, lo enterré, porque las chicas exitosas no son escritoras ni filósofas ni artistas, son médicas, abogadas e ingenieras. Tengo una necesidad patológica de hacer lo que se espera o lo que creo que se espera de mí, no sé ni siquiera qué podría hacerme feliz porque lo cierto es que disfruto estudiar medicina, o lo cierto es que me da igual y lo disfrutaría igual que estudiar derecho o ingeniería. A lo mejor si hubiese estudiado literatura sabría lo que es la verdadera felicidad y plenitud, a lo mejor no. Soy feliz cuando adelgazo o creo serlo, es una felicidad un tanto momentánea, en las mañanas en frente de la báscula, luego todo se hace menos placentero al ver que me sobran al menos 10 kilos más y aun falta mucho camino por recorrer.
Sé que no soy un animal de sociedad, me cuestan las relaciones, me canso rápidamente de las personas especialmente si siento que se empieza a crear una unión importante, me alejo lo más posible para jamás mirar atrás. A lo mejor por eso duramos tanto con M, sólo verse una o dos veces a la semana, sin mucho compromiso, sin mucha unión. Aun así siento que le di más de lo que le he dado a nadie jamás en la vida. No lo hemos dejado, pero siento que tal vez me gustaría, no quiero depender de él y sobre todo no quiero llorar por él. No es su culpa, pero igual le hace bien alejarse de todo mi desastroso ser antes de terminar enredándolo en toda la mierda que me rodea. No, para mí, la felicidad no reside en otros humanos definitivamente.
Soy feliz cuando saco notas que yo considero buenas, soy feliz porque tengo una beca de excelencia desde el primer año, pero aun así nunca es una felicidad completa, nunca todo sale exactamente como debería; me descuido y la cago.

Soy infeliz porque no puedo controlar el mundo que me rodea, porque me fijo demasiado en los detalles que fallan, en las piezas sueltas, y pierdo de vista la gran maquinaria. Hago las cosas compulsivamente, buscando algún tipo de paz frente a las horribles ideas de inferioridad, de fracaso que siento todos los días. Pero no se van y ahora a mis 22 años creo que nunca he sido del todo feliz, claro que he estado contenta en algunos momentos, la he pasado bien en otros y conservo buenos recuerdos de varios. Pero no creo que eso sea la felicidad, ese estado utópico que buscan las personas tan insistentemente, porque si eso es la felicidad, lo cierto es que no le veo sentido a nada.


martes, 8 de enero de 2013

La mañana después


Tras mi entrada del apocalipsis intenté comunicarme con M de diferentes formas y él, apático y con su deje de enfado, me dice que se cancela el viaje que íbamos a hacer esta semana. Le pedí una explicación y me dijo que simplemente no le apetecía, no le apetecía hacer nada en los próximos días. Finalmente, tras decirle que al menos me diera una maldita explicación para adultos, me dijo que estaba enfadado por lo de la fiesta, que siempre que bebía era un desastre y que lo había encerrado allí, porque en un principio íbamos a volver en la noche y como yo me alcoholicé pues nos quedamos a dormir. No penséis que yo soy de mucho beber, bebo cada mucho tiempo y generalmente llevo el coche para tener la excusa, lo evito precisamente porque se que me convierto en el monstruo del pantano. La verdad es que tiene razón, no discutí nada porque es cierto que tengo la cabeza llena de guano y no puedo decir que sea culpa únicamente del alcohol. Lloré y lloré, la verdad me sentó bien porque me cuesta mucho a veces, pero no lloraba por M, lloraba porque no tengo remedio y porque definitivamente estoy sola frente a lo que sea que pase. Nadie se va a preocupar por mi estado de ánimo, nadie se va a dar cuenta si decaigo o no, pero tampoco es que yo haya necesitado alguna vez la ayuda de alguien, procuro nunca pedir ayuda, no deber favores; es sólo que darme cuenta de la soledad absoluta en la que vivo realmente me puso un poco triste. Tengo rabia, pero no hacia él, hacia mí, no entiendo esta cosa ñoña y desagradable en la que me he convertido lentamente, yo no lloro, no necesito un príncipe azul que me haga sentir bien. Nunca he sido de muchos amigos, ando con gente pero siempre he sido muy reservada, M era lo más cercano a un mejor amigo que había tenido en toda mi vida.
Al despertarme hoy con los ojos hinchadísimos he pensado que lo cierto es que no me gusta que nadie sepa mis cosas, son mis cosas privadas y a nadie le importan ni tendría por qué saberlas. No confío en la gente, por principio siempre pensaré que esconden malas intenciones, porque en general la gente es una mierda de una u otra forma y me incluyo dentro de lo que se considera gente. Será una forma triste de pensar, pero al menos si conozco a alguien bueno será una agradable sorpresa. Así que he eliminado mi cuenta de facebook, he apagado el móvil, he cerrado el skype y me voy a dedicar a estudiar, organizarme y adelgazar. Hoy voy a empezar el plan de 3kg en 5 días de Dread a ver qué tal, el primer día comer poco, el segundo dieta líquida, ayuno, dieta líquida y comer poco otra vez. Ya os iré contando que tan efectivo me resulta.
No quiero hablar con nadie y quiero que por una vez si M de verdad quiere hablar conmigo se lo curre un poco. Si eso no sucede y en efecto no volvemos a hablar, pues la verdad ya no me importa, muchos vienen y muchos se marchan, además me encantaría poder concentrarme obsesivamente en la universidad y en mi físico por una vez, ser la mejor y sobresalir por algo bueno. Con obsesivamente no me refiero a hacer ninguna tontería, pero sin novio seguro que podría hacerlo una prioridad mayor. No hay que preocuparse porque la vida sigue y he bajado casi 5 kg en un mes, así que sólo queda pensar en lo que será el futuro, pero sobre todo hacerlo lo mejor posible cada día del presente y tener claras las cosas que de verdad importan. Por ahora me importo yo, yo y mis metas, lo demás es innecesario. 

lunes, 7 de enero de 2013

La cena de la muerte

Ayer fui a la cena de cumpleaños y os alegraréis de escuchar que no comí. Sólo fumé incontables cigarrillos y me bebí hasta el agua de los floreros, rompiendo así no uno, no dos, sino 3 de mis propósitos de año nuevo. La fiesta era en casa de mi amiga, que vive literalmente en la mitad del monte, como a 20 km de la ciudad. Le dije a mi novio que me acompañara porque sólo iba otra de mis amigas y no conocía a nadie más, además de que disfruto su compañía, la paso bien con él y me gusta que me acompañe, pero creo que a él no le sonaba tan bien el plan. La idea era estar un ratito e irnos más tarde, como era tan lejos la mayoría se iban a quedar a dormir. Pero cuando llegué mi amiga empezó con la manipulación emocional hasta que bebí y pues ya no podía conducir, algo que no estaba en el plan original y a M le sentó como el culo; pues normal, él quería irse a su casa.
Iba con un pedal cósmico y generalmente cuando eso pasa me pongo a llorar, revelo intimidades y soy un completo desastre. El otro día me puse a ver blogger en el móvil con M al lado como la subnormal que soy y se dio cuenta de que yo tenía un blog, él no sabía de qué pero sabía de su existencia. Así que se puso pesado con que le mostrara mi blog, con argumentos como "cualquier desconocido puede leer lo que escribes en tu blog y yo que te he visto desnuda y te he chupado el coño no puedo"; todo delicadeza. Le dije que era un blog de dietas y tonterías para adelgazar, que a fin de cuentas es eso, yo no creo estar enferma, yo no soy pro nada, sería un poco extraño que teniendo la aspiración de ser médica en dos años estuviese a favor de una enfermedad; sería como decir que soy pro cáncer.
Pues ayer bajo el efecto del licor, pero sobre todo por mi coeficiente intelectual en el límite de retraso mental, me puse a contarle lo que me había pasado, que desde hace tiempo tenía mi diagnóstico y que había estado en tratamiento. Él sabía que yo iba al psiquiatra, pero siempre le había dicho que me encontraba un poco triste y ya está; pero no contenta con eso tenía que preocuparle, tenía que hacerlo verme como una cosa frágil, una niñata tonta y superficial, una suicida frustrada, una loca. Entre llanto y tontería, le decía cosas que nadie sabe y que hasta yo creía haber olvidado, nunca nadie supo que yo estuve enferma, ahora le he dado una herramienta que puede usar en mi contra de múltiples maneras y me asusta; ahora sí que me ha visto desnuda.
Como habréis notado a mí me falta un lóbulo cerebral completo, así que le conté que había vomitado en el cine y que hace al menos un año no lo hacía, no me preocupa haber vomitado porque sé que no volverá a pasar, yo puedo controlarme y soy completamente consciente de que fue otra de mis tantas tonterías del momento; pero se lo conté a M para joderle y joderme yo de paso. Después todo se hace un poco confuso, yo lloro, él me riñe, gritamos, yo rompo una lámpara, yo vomito y nos vamos a dormir, pero no me acuerdo de los detalles.
Al día siguiente está claramente indignado y enfadadísimo conmigo y tiene toda la razón, soy un puto desastre, física y psicológicamente, soy una gorda loca. Soy la loca que guarda una bolsita con 30 pastillas de clonazepam por si el mundo se hace terriblemente insoportable, soy la loca que se da contra las paredes cuando está enfadada, soy una loca borracha, una loca gorda.
Pienso que he tenido suerte, hemos estado juntos 3 años y las cosas siempre han estado bien y creo que hemos llegado a aquel punto en el que yo no puedo seguir adelante. El punto en el que me destrozo de la tristeza porque le dejo ir y porque prefiero quedarme 3 días en una habitación oscura llorando y comiendo a arreglar las cosas. Porque lo cierto es que no hay nada que arreglar, lo cierto es que yo sí soy una loca, no una anoréxica, pero sí una loca y me haría muchísimo daño estar con una persona que siente lástima por mí, que no confía en mi fragil autosuficiencia, en mi inexistente estabilidad emocional, porque jamás permitiré que nadie me vea como la niña enferma o como una persona frágil. Porque ya no soy ninguna niña y porque mi fragilidad me la guardo para mí bajo una coraza donde duermen todos los secretos que me hacen la demente que soy, necesito creer que puedo hacer las cosas bien, que puedo estar sola sin necesitar ayuda de nadie y me corroe por dentro pensar que él piense que soy una impedida mental.


domingo, 6 de enero de 2013

¿Estancamiento = Rebote?

El 60.6 sigue en la báscula como un campeón, algo así como un triple 6, pero más aterrador porque no desaparece el jodío. Bueno debería de sentirme bien porque aumentar no he aumentado y tampoco es que me haya currado mucho la dieta estos días post ayuno, esta mañana empecé otra vez como el 1 de enero, eran las 13:00 y no había desayunado cuando mi Gollum interno salió... ¿Y si ayunamos otra vez?... NO, mi metabolismo ya está bastante jodido como para encima hacerle creer que hemos naufragado en el Pacífico. A comer, así sea una ensalada. Además esta noche es la dichosa cena esta, así que prefiero ir llena de ensalada hipocalórica y me aseguro de no hacer ninguna tontería como atracarme con el pastel de cumpleaños, hasta chupar los platos de todos los invitados.
Estoy pensando en empezar con lo de los ayunos intercalados la otra semana, dos ayunos a la semana no suena tan difícil, pero luego pienso que si hago eso ahora cuando estoy objetivamente gorda, que me va a quedar para adelgazar esos últimos kilos en la recta final.
Ayer vomité, no lo hacía hace al menos año y medio. Fui al cine con mis padres y me zampé una tonelada de palomitas, tras racionalizar la burrada que acababa de hacer y lo llena que estaba... Ni de coña me iba a quedar ahí sentada viendo como me crecía la panza, así que claro tomé la decisión más adulta y responsable de salirme a la mitad de la película a vomitar en el baño del cine y de paso traumatizar a alguna niña que estuviera haciendo pis. Es que ni yo misma me creo las estupideces que hago a veces.
Pero bueno, ya lo hice así que nada, procurar que no se repita.
En la noche miraba el roscón de Reyes de forma casi lasciva, pero no, nada, ya me había pasado bastante. Me sorprende porque en otras épocas me lo hubiera comido completito.
Además como no lo hacía hace tanto, pues yo creo que no salió todo, en mi casa siempre me pillaban cuando lo hacía porque tardaba un montón. Bebía agua, esperaba un minuto y volvía a vomitar, para estar segura de que todo estaba fuera... Entre otros trucos enfermizos que no debería revelar aquí.
Así que vuelta al control, a la dieta y proximamente al ejercicio porque se me han pasado mis dos semanas de cortesía en el gimnasio, el 14 me inscribo pero quería aprovechar los días gratis. Bueno, más lo de siempre: caminar, subir escaleras, organizar compulsivamente mis apuntes y mis libros para el preparatorio. Prefiero ir más lenta que el caballo del malo que no ir en absoluto como estuve el año pasado, aunque tuve mis momentos de lucidez la verdad es que pasaba, sobre todo cuando me estancaba, pero ahora nada... Este año se acabó lo de ser segundona y fracasada, ya lo dije y lo voy a cumplir.


viernes, 4 de enero de 2013

4 días y dieciocho horas completas con 60.6 kg



Tras una fuerte discusión a lo Jekyll y Mr Hyde, me tomé un café con leche de soja hoy y una hora después una salchicha de gluten, me sentó bien tengo que decirlo, ni nauseas ni ardor ni nada, de puta madre.
Luego me comí un trocito de brócoli y estaba llenísima. Como me pegué un atracón a lo fiestas bacanales en nochevieja, pues la verdad es que no perdí mucho peso, pero me siento feliz de haber recordado la sensación de control, el mareo, being lightheaded; puede sonar un poco enfermo pero era lo que necesitaba. Ahora hay que dedicarse a evitar el rebote y a seguir bajando.
Lo de mi chico, gracias por vuestros consejos, pero no es algo que haya pasado en estos 4 días, viene de hace al menos un mes o más. No sé, todas las relaciones se enfrían ¿no?
El domingo tengo una cena en casa de una amiga por su cumpleaños y después fiesta en su casa. Quisiera evadirlo, especialmente porque es cena y porque siempre que voy a su casa, como sabe que soy vegetariana me hace lentejas para comer, y tantos hidratos y especialmente en la noche no es el rollo. Ya os contaré qué tal va.

Yo con los pantalones 36 que tenía guardados, que por cierto hoy me medí unos 34 en Bershka y me quedaban bien!!! No apretados, bien. No tenía dinero que si no los compraba.




jueves, 3 de enero de 2013

Tercer día de ayuno

El tercer día estuvo de maravilla, mejor que ayer que me estaba muriendo del dolor de barriga en la noche, que por cierto hoy estaba bastante planita, pero claro puro efecto de las "vísceras retraídas" por no comer.
Había quedado con mi novio en la tarde, en lugar de decirle que viniera a buscarme o coger el coche, me fui caminando hasta la parada más lejana que se me ocurrió, así de paso caía algo de ejercicio. 
Fuimos al cine a ver Rompe, Ralph (sí, tengo un lado bastante inmaduro, pero sobre todo a M le encantan los juegos de arcade así que nada), y al salir me he puesto un poco mala con mareo y tal, pero me recuperé enseguida. 
Aunque sin duda M es mi mejor amigo y lo amo con absoluta locura, últimamente la parte sexual anda flojita... Culpa de ambos porque parece que a ninguno de los dos le apetece en realidad, el problema es que a mí de verdad no me apetece nada de nada. De sólo pensarlo me da una pereza y cuando pasa pues me aburro y no lo disfruto, pero me aterra pensar que para él sea igual. ¿Me he convertido en una sosa? O a lo mejor es culpa de M, o a lo mejor ya era mucho pedirle a tres años de noviazgo y se nos acabó la imaginación.
Bah, a ayunar, luego a pensar en chorradillas. 


miércoles, 2 de enero de 2013

Segundo día de ayuno y sintiéndome como nunca

Euforia, soy pura euforia. En psiquiatría explicaban que era la sensación que daba el hambre a las personas con TCA y creo que no hay palabra que lo describa mejor. Me mareo un poco, se me olvida lo que estaba haciendo y retomo. Me siento ligera, vacía, me siento de puta madre.
No me he pesado ni pienso hacerlo, lo haré hasta el final, hasta que aguante. Sigo teniendo los putos sueños con comida, me angustio muchísimo porque despierto y entre el sopor no sé si ha sido real o no y creo que he comido, hasta que me doy cuenta de que sólo fue una pesadilla y que todo está bien, que el hambre continua ahí acompañándome. Lo bueno es que tampoco duermo mucho, así que no hay mucho tiempo para pesadillas.
Madre mía qué sensación, hace 6 años por lo menos no hacía un ayuno en condiciones, pero tampoco quiero convertirlo en costumbre, quiero comer y comer sano. Quiero hacer ejercicio y quiero alcanzar mi peso meta de una forma más o menos sana. Pero me sentía muy mal desde nochevieja, me desperté tarde el 1 y no desayuné, luego no comí... Así hasta hoy. Voy pasito a pasito, hora a hora. Del peso y la salud me ocupo cuando termine con esto, por ahora estoy trabajando en mi salud mental.
Mañana tengo que conducir y me asusta un poco, pero no sé qué excusa inventarme para no llevar el coche, no quiero coger bus y desde luego no voy a gastar en un taxi. A lo mejor como algo, o a lo mejor no. No me voy a agobiar con eso, cuando haya que decidir lo decido.


Mi mayor deseo, un 56 antes del 14 de enero.
(Como ya dije alguna vez yo ya no vomito nunca o casi nunca pero la imagen me hizo gracia).