lunes, 14 de enero de 2013

La muerte lenta de Emilia




M solía decirme que soy mala persona, mala gente. Lo decía medio en broma, pero el medio en serio es lo que me preocupa, porque cada vez me parece que tiene más razón. Esta mañana he cambiado mis horarios y no tengo que ir a la universidad ni lunes ni martes. El miércoles empiezan mis clases de cirugía.
Pues hoy sentía que se me derrumbaba el mundo, estaba horriblemente triste, no quería volver a moverme nunca, había pasado una pésima noche, casi sin conciliar el sueño. Hablé con M que sigue igual, apático, distante, joder si quiere dejarlo que me lo diga y ya está, me echo unas lagrimillas silenciosas aquí en casa y todos tan tranquilos. Que no me venga con tonterías y medias tintas que ya estamos mayorcitos para eso.
Tras la conversación que duró poco poco, no podía pararme del sofá y chicas no penséis que me muero de amor por M, es que el hecho que él esté así es sólo producto de mis conductas estúpidas y me jode ver como estropeo todo lo que toco. Cuando por fin me levanté, fui a buscar una manta, me acosté en la cama de mis padres y me quedé dormida. Llegaron como a las 2 de la tarde, me saludaron, y después escuchaba a mi madre desde la cocina hablando con Flor que es la chica que hace la limpieza algunos días: “es que parece inútil, ve que son las 2 de la tarde y no puede empezar a adelantar la comida, siempre con esa pereza” y así y así. Tiene razón, es que ni siquiera se me ocurrió y no era algo muy complicado. Podría haberme levantado a ayudarlas un poco, pero me quedé perfectamente petrificada en la cama, con los ojos cerrados y cada músculo de mi cuerpo en tensión. Cuando por fin me levanté me dolían las piernas de haber estado así tanto tiempo. No puedo tener un acierto, un gesto amable y entre más me deprimo (porque seriamente siento que estoy deprimida) más inútil y lenta soy.
Es que no tengo ánimo para nada; sí, mucha dieta líquida pero la verdad ni me ha costado, la verdad es que no quiero comer. Siento que se me viene el mundo encima, que me va a explotar la cabeza de tanta tristeza y es que ni siquiera tiene un motivo claro. Pienso en ocasiones que sería mejor que todo terminara, acabar de una vez con tanto dolor, pero sería el último de mis tontos actos egoístas, de mi inutilidad e incapacidad para afrontar el mundo. Pero tengo otra forma de hacerlo, lentamente, hueso a hueso, costilla a costilla, con pequeños logros, pequeños pasos día a día que me acercan más a mi objetivo final. Este es el último canal, mi vínculo con una realidad menos amable que nadie en mi entorno reconoce, nadie jamás pensaría que alguien como yo pudiera pensar en lo muerte y mucho menos tan a menudo. Sólo aquí al sacar estas palabras y ponerlas en un blog para que otras personas a quienes jamás he visto puedan verlas, me siento con un poco de libertad, libertad para sacar esto que me consume y aun así siento que os aburro con tanta queja. Lo siento, a lo mejor mañana será mejor.

3 comentarios:

  1. Hola :D soy nueva en tu blog, vi que comentaste en e mio, gracias, y te sigo.
    Es realmente triste que te sientas tan mal, no creo que tengas que pedir perdón por contar las cosas que te pasan, descargarte es lo mejor que podes hacer, aunque sea con gente que no conoces como justamente decís.
    Todos tenemos esos días malos donde no nos damos cuenta de las cosas, creo que lo mejor es intentar dejar eso atrás y empezar todos los días con algo nuevo y fresco, aunque nuestros sentimientos no nos digan lo mismo.
    Espero que te mejores
    besos

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  2. Eos pensaba yo el otro dia, que el blog deberia ser libre, y sin embargo, aveces ni ahi puedo sentirme libre. Me horroriza demasiado ser yo misma.

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  3. arriba ese animo, joder me duele verte tan decaída...

    y priin no te rayes en cuanto a lo que escribes en el blog, te leemos encantada :)

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